¿ Qué es el estrabismo ? ¿ Y ahora ?


 

El estrabismo es un problema visual que se caracteriza por la desviación de los ojos.

En primer lugar, la desviación de los ejes visuales viene provocada porque tan solo uno de los ojos se dirige directamente dónde queremos mirar. En segundo lugar, además del problema estético, probablemente la persona presente:

 diplopía ( visión doble)

o bien ambliopía ( ojo vago)

Por lo tanto, las personas que tenemos estrabismo, no tenemos stereopsis ( visión en 3D).

Así mismo, cuando las desviaciones son muy pequeñas ( microestrabismos)  podemos presentar ocasionalmente estereopsis. 

ENDOTROPIA: Estrabismo convergente, el ojo se dirige hacia la nariz. EXOTROPIA: Estrabismo divergente, el ojo se dirige hacia el lado contrario a la nariz. HIPERTROPIA: Estrabismo vertical, en el que uno de los ojos está más alto en relación con el otro. HIPOTROPIA: Estrabismo vertical, en el que uno de los ojos está más bajo en relación con el otro.

Entre el 2 y el 4,5 por ciento de la población general presenta estrabismo, siendo la endotropia el tipo de desviación que más se produce en la población infantil, por lo que siempre todo examen que realiza el optometrista ( tanto para niños y adultos) debe cumplir pruebas específicas siendo insuficiente, por tanto,  un examen visual convencional, pues pasan desapercibidos ( especialmente los microestrabismos). 

 

Como optometristas especializados en rehabilitación visual antes de hablar de soluciones para el estrabismo, identificamos otros aspectos que son claves tanto para el pronóstico como para las decisiones a tomar en cada paciente.

¿Cuándo se inició mi estrabismo?

¿Desvío siempre u ocasionalmente?

¿Veo doble? ¿Se sucede a veces, o siempre?

¿Tengo fotofobia ( molestia a la luz)?

¿Tengo ambliopía?

¿En mi familia hay antecedentes de ambliopía o estrabismo?

¿He padecido algún traumatismo craneoencefálico?

¿Me han tapado algún ojo en alguna ocasión?

¿Apareció repentinamente o fue gradual?

¿ Desvío siempre el mismo ojo?

¿Cierro algún ojo para ver mejor?

¿Giro la cabeza en actividades de fijación?

¿Tengo una alta diferencia de graduación de uno ojo a otro?

¿He padecido o padezco algún trastorno neurológico?

¿Soy diabético o sufro alguna otra enfermedad sistémica?

¿Me he sometido a tratamientos previos para estrabismo?

Por consiguiente, un adecuado pronóstico va de la mano del acertado diagnóstico, de la edad de aparición, del tipo de desviación, de la dirección y la magnitud de la misma, pues son claves para dar siempre la mejor respuesta a todo paciente.

Espero que os resulte útil. Nos leemos en la próxima entrada

Hasta pronto,

Mercedes De Lamo Requena

Óptico-Optometrista. Coleg. 10. 457

 

 

 

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